
La Legionella es una bacteria que puede encontrarse de forma natural en el agua y que en determinadas condiciones puede multiplicarse.
Cuando estas instalaciones generan aerosoles, las personas pueden quedar expuestas a la bacteria y desarrollar legionelosis, una enfermedad que puede llegar a causar neumonía.
La prevención es fundamental, por eso desde nuestra empresa control de plagas y desinfecciones ofrecemos un servicio profesional de prevención, control y tratamiento de Legionella en Zaragoza, adaptado a las características y necesidades de cada instalación.
Nuestro objetivo es identificar los posibles riesgos, evitar la proliferación de la bacteria y actuar de forma eficaz en el momento que se detecta su presencia, siguiendo los requisitos establecidos por la normativa sanitaria vigente.
La Legionella es una bacteria ambiental que puede vivir en medios acuáticos: torres de refrigeración, sistemas de agua caliente sanitaria, sistemas de riego por aspersión, sistemas de agua fría par consumo humano, fuentes ornamentales, instalación lavado de coches, etc.
La presencia de la bacteria en el agua no significa necesariamente que vaya a producirse una enfermedad. El problema surge cuando en instalaciones donde existe agua acumulada o estancada, encuentra las condiciones adecuadas para sobrevivir y multiplicarse: temperaturas favorables, suciedad, depósitos, incrustaciones o una capa viscosa gelatinosa de microorganismos (bacterias, hongos, algas).
La legionelosis no se considera una enfermedad que se transmita habitualmente de persona a persona. La principal vía de transmisión es la inhalación, de ahí que el riesgo de contagio esté principalmente relacionado con la exposición a instalaciones o sistemas de agua contaminados capaces de generar aerosoles.
Estos aerosoles pueden producirse durante el funcionamiento de duchas, torres de refrigeración, sistemas de agua climatizada, etc. que pueden generar pequeñas gotas, y también por aspiración de agua contaminada.
La normativa española centra precisamente la prevención en aquellas instalaciones que utilizan agua que pueden favorecer la proliferación de Legionella y su dispersión mediante aerosoles.
La infección por Legionella puede presentarse principalmente de dos formas: enfermedad del legionario y fiebre de Pontiac.
Es la forma más grave de la infección y se caracteriza por una neumonía que puede requerir atención médica.
La gravedad puede variar de una persona a otra. Entre los síntomas más frecuentes pueden aparecer: fiebre alta, tos, dificultad para respirar, dolor muscular, dolor de cabeza, cansancio y debilidad, escalofríos y en algunos casos, síntomas gastrointestinales como diarrea o náuseas.
La fiebre de Pontiac es una forma generalmente más leve de legionelosis que puede producir un cuadro parecido a una gripe, con fiebre, malestar, dolor muscular y dolor de cabeza.
Eliminar la Legionella no consiste tan solo en aplicar un producto al agua, sino que es necesario actuar sobre las condiciones que permiten que la bacteria sobreviva y se multiplique.
El tratamiento debe adaptarse al tipo de instalación y al resultado de la evaluación del riesgo.
Un servicio profesional de eliminación de legionella incluye:
Eliminación de la suciedad de los depósitos, incrustaciones y biopelículas ya que estos elementos pueden favorecer la supervivencia de los microorganismos.
Aplicación de los procedimientos de desinfección según las características de la instalación y a la situación detectada.
El mantenimiento de unas condiciones adecuadas de temperatura junto con el resto de medidas de control, para evitar las condiciones que favorezcan la proliferación de Legionella.
Uso de procedimientos de desinfección adecuados y autorizados, siguiendo las condiciones técnicas y sanitarias correspondientes.
Desinfección química con cloro a elevadas dosis
Choque térmico elevando la temperatura a más de 60ºC y 70ºC
Radiación ultravioleta parala destrucción del ADN bacteriano.
Inyección de ozono
Mantenimiento profesional por empresas autorizadas.
Identificación y eliminación de las zonas con agua estancada, acumulaciones de suciedad, depósitos o elementos que dificultan la correcta circulación del agua.
Se realizan tomas de muestras para determinar la presencia y concentración de Legionella.
Si se detectan concentraciones que requieren actuaciones correctoras, deben aplicarse las medidas, procedimientos de limpieza y desinfección y realizar nuevos muestreos después de determinadas actuaciones.
Una correcta prevención profesional permite detectar las condiciones que pueden favorecer la proliferación de Legionella y actuar antes de que se produzca una situación de peligro.
Ayuda a mantener las instalaciones en las condiciones adecuadas y reducir el riesgo de proliferación de la bacteria.
Un programa de prevención y control profesional debe contemplar las características específicas de cada instalación y establecer las actuaciones necesarias de mantenimiento, limpieza, desinfección, control y seguimiento.
Según la normativa, los titulares de las instalaciones deben controlar y prevenir la aparición y proliferación de Legionella, pudiendo optar por un Plan de Prevención y Control de Legionella o, cuando proceda, por un Plan Sanitario frente a Legionella (PSL).
Si tienes una instalación de riesgo frente a Legionella no esperes a que aparezca un problema y contacte con una empresa cualificada en control de plagas y desinfecciones.
En nuestra empresa en Zaragoza estudiamos cada instalación de forma individual para identificar los posibles puntos de riesgo y establecer las actuaciones necesarias.
Analizamos las características del sistema, su funcionamiento, puntos críticos y posibles condiciones que puedan favorecer la proliferación de Legionella.
Realizamos los tratamientos de limpieza y desinfección que correspondan según las características de la instalación y las necesidades detectadas.
Establecemos medidas destinadas a reducir la posibilidad de proliferación de la bacteria y mantener las instalaciones bajo control.
Realizamos la toma de muestra y coordinamos los controles analíticos necesarios mediante los procedimientos y laboratorios que correspondan.
Si se detecta alguna incidencia, estudiamos su posible origen y proponemos las actuaciones necesarias para corregirla. También mantenemos un seguimiento documentado de las actuaciones realizadas para así facilitar el control de la instalación y el cumplimiento de los requisitos aplicables.
Si tienes una empresa, comunidad, hotel, residencia, instalación industrial, centro deportivo u otro establecimiento con sistemas de agua susceptibles de generar aerosoles, no dudes contactar con nosotros para realizar una evaluación de tu instalación en Zaragoza.
Te ayudaremos a establecer las medidas de prevención, control y tratamiento necesarias para mantener tu instalación en condiciones adecuadas y reducir el riesgo de legionelosis, a unos precios justos.
Llámanos y solicita tu presupuesto personalizado sin compromiso alguno.